lunes, 18 de julio de 2011

Tres días más.




Tengo bastante sueño, pero no puedo dormir realmente.
Escribiré esta entrada de manera diferente.


Ya era medianoche...había olvidado totalmente que debía lavar ropa para el día siguiente, debía terminar esa carta amorosa que le costaba escribir con cierta precisión para poder expresarse verdaderamente.
Ya pasaban las dos de la mañana...su cara se quedo reposando sobre el cuaderno dejándole marcas por la mañana.
Unas cuantas horas después sintió una mano sobre su espalda, se levantó de un salto y tomo una de las duchas más pesadas de su vida.
Se puso lo primero que sacó del primer cajón del peinador.
Al estar subiendo al auto, su madre le pregunto porque no se había maquillado...ella solo hizo un resoplido y entre cerro los ojos.
Al parecer fue una pérdida de tiempo el haber ido al establecimiento, porque le negaron el trámite...
"Tendré 18 en tres días, que son tres mendigos días?"-pensó.
Defraudada en cierto modo se dirigió de nuevo a casa.
Su mente y cuerpo le pedían descanso, pero se negó ya que esperaba compañía.

Al estar esperando tomo la guitarra y comenzó a quedarse dormida al oír la música proveniente del movimiento de las cuerdas.
Pocos momentos después el sonido fastidioso del timbre de la entrada la despertó.
Camino rápidamente por el pequeño corredor hasta la puerta, era él...tan encantador como siempre.
Ella cómodamente regreso a su cama, ignorando el hecho que había sido algo grosera al hacerlo.
Pero eventualmente él se recostó en la cama con ella. La primera reacción...fue abrazarlo y no dejarle ir.
En su opinión hay pocas cosas realmente bonitas en la vida, una de ellas es estar recostado descansando con alguien importante para ti.
Con los ojos cansados, subió la mirada para verle la cara, admirar sus ojos y visualizar su barba creciendo cada vez más.
Ella comenzó a besarle, él actúo igual.
Esa sensación de euforia pero tranquilidad a la vez, de seguridad y de amor por él la lleno fácilmente. La hace sentir bien, la hace enamorarse más. La respiración de ambos se tornó lenta.
La sonrisa que el le brinda en momentos como esos simplemente la mata.
Luego ella le entregó la carta en la que había estado trabajando, no esperaba que él la leyera en esos momentos, pero no le detuvo, vio de reojo un par de veces, para ver su reacción, tenía nervios...cuando pareció que termino de leer, se paró, le dio un beso y abrazo, una sonrisa grande se formo en su cara.
Su día fue tranquilo, pasando el tiempo juntos...charlando y escuchando música.
Bromeando de Karate Kid mientras él tomaba un chicharo con palillos chinos.
Secretamente, mientras veían una película, ella sentía la respiración de él en la manera que movía el estómago, en ocasiones tratando de respirar a la misma velocidad.
Al él estirarse empezando los créditos finales, ella pasó los dedos por su espalda, ofreciendo un pequeño masaje como acto cariñoso.

A ella la encanta la caballerosidad que él muestra, cuando le toma la mano, cuando cambia de lugares mientras caminan por la acera, simples pero totalmente adorables detalles. Y agradece realmente que él acepte sus momentos de silencio, ella se frustra en esos momentos, siente que puede llegar a aburrirlo, esas inseguridades humanas que invaden a uno.

Se hacía tarde...él debía retirarse. Los momentos de despedirse son feos desde su perspectiva, no es un adiós, es un hasta luego, pero esos hasta luego parecen eternos.

Esos momentos con él le son realmente especiales, por más mínimos, máximos que sean♥
Ella está bastante cansada y muerta de hambre...

1 comentario:

  1. ya solo falta un dia pa el cumple... espero puedas escribir la cartita..
    =D

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Los zombies tomaron la ciudad.