jueves, 12 de abril de 2012

Mi primer "cuento"

Escrito en noviembre del 2008.


Krystal y ese lugar especial.


Krystal, delgada y alta, cabello oscuro como el bosque de noche, ojos medianos y una sonrisa contagiosa.
Aquel día con un poco de niebla y frío, limpio el asiento lleno de hielo con su pañuelo turquesa, después de sentarse abrió el bolsillo derecho de su abrigo y saco el emparedado que su madre le había empacado en la mañana.
Después de varias mordidas lo metió a la bolsa de plástico y lo devolvió a su bolsillo, del bolsillo izquierdo tomo sus guantes y se los puso uno después del otro, soplo hacia sus manos y las froto repetidas veces.
Soplo hacia arriba lo que caía de su flequillo al ojo, miraba hacia la calle llena de hielo.
Era un día diferente, la escuela se encontraba algo vacía, como si hubieran evacuado y todo el escenario fuera como de película de zombies, la mayoría de los estudiantes atraparon una enfermedad y se traspaso a todos los alumnos ausentes.
Se puso sus audifonos y escucho una que otra cancion de jazz. Después de 10 minutos escucho la campana, guardo sus audifonos, se ajusto la bufanda.
Caminó hacia los salones, todo se veia como en camara lenta, subio las escaleras hasta el segundo piso, entro al primer salon y llego a su lugar.
Entro su maestra favorita, la señora Ortiz, una viejita de buen humor con lentes de fondo de botella y con uno de sus sombreros de flores, maestra de matematicas, puso su maleta en el escritorio y empezo a sacar papeles.
Por mientras krystal abrio su mochila y saco un gran cuaderno lleno de caras felices asi como su lapiz numero 2.
Dicto unas ecuaciones y se retiro del salon, krystal en ese momento saco de su mochila una pequeña libreta, llena de frases y cuentos, asi como dibujos y imágenes pegadas.
Casi a la mitad de la libreta escribio:
"este parece ser un buen dia"
Krystal
Guardo la libreta mientras escuchaba el timbre de salida, guardo sus utiles y puso su mochila arriba de su hombro.
Bajo brincando de dos en dos las escaleras y camino hasta la puerta de la entrada.
Se despidio de la prefecta y camino dos cuadras delante, donde se encontraba un parque.
Llegando corrio hacia los columpios tirando su mochila al suelo, escogio el de en medio y se empezo a balancear de atrás para adelante, subio sus pies arriba del asiento y empezo a impulsarse con ellos.
Brinco y cayo tendida sobre una cama de pasto recien regado.
Rió un poco y escucho el sonido de un automóvil pitando, volteo y era su madre que señalaba su reloj como si estuviera apurada.
Krystal levantandose sin fuerzas, tomo su mochila y corrio hacia el automóvil.
Ya en el asiento de copiloto avento su mochila al asiento trasero y saludo a su madre.

Krystal, tengo que dejarte en casa de tu abuela tengo mucha prisa.- dijo ella.
Ella asintio con la cabeza y se deslizo por el asiento.
A krystal no le molestaba ir con su abuela, de hecho su jardin era gigante entonces le gustaba perderse por ahí y acostarse a ver el cielo e imaginarse un monton de cosas.
Llegando, cerro la puerta del auto y abrio el porton de la casa de su abuela.
Entro por la puerta principal y subio a ver a su abuela, estaba dormida pero habia dejado una nota en su buro que decia:

Krystal, hay suficiente comida en el refrigerador toma lo que gustes y puedes ver televisión en la recamara de Alan, no me siento muy bien, apreciaria si no me molestaras a menos que fuera una emergencia
Con Amor
Tu abuela
Alan era su primo, habia sido criado por su abuela, pero murio de cancer a los 7 años.
Bajo y fue hacia la cocina, abrio el refrigerador y tomo un jugo de mango, cerro el refrigerador tomo un sombrero del closet de su abuela y salio al patio.
Camino por el jardin y decidio entrar al laberinto que tenia su abuela, solo se habia adentrado a el cuando tenia 6 años pero no termino pues se asusto de varios sonidos y alucinaciones según su madre.
Abrio su jugo y camino entrando al laberinto, llegaba a pasillos cerrados y vio de repente en un pasillo una luz morada al final, guardo su jugo en el bolsillo y caminando curiosa se acercaba cada vez mas a la luz morada.
Sentia una brisa con olor a flores mientras se acercaba, lo cual se le hacia raro, su abuela nunca habia plantado nada después de la muerte de Alan.
Llego a una puerta de madera vieja con marcas raras en ella, estaba abierta.
Su madre no la recogería hasta en un par de horas asi que decidio entrar.
La puerta rechinaba mucho asi que la abrio de un empujon, se sorprendio al ver miles de rosas, orquideas, girasoles plantados, todas rodeando un pequeño columpio amarrado de unas varas de un arbol.
No podia creer lo que veia, por mas que parpadeaba no se iba, solo siguió el camino de piedras mientras tenia una sonrisa de oreja a oreja.
Vio en el asiento de madera del columpio unas marcas hechas con una navaja que parecian decir:
"Mi lugar especial"
Alan
Quedo asombrada al ver que su primo habia hecho todo eso, y conservado mientras vivia ese lugar tan bello y floreciente.
Se subio al columpio y se balanceo muy fuerte, el viento volo el sombrero de su abuela y ella solo reia, de repente krystal escucho una risa de un pequeño, se asusto y brinco a esconderse detrás del arbol.
Al asomarse un poco noto un niño agachado tomando una rosa.
Penso que estaba sola cuando habia entrado, para su sorpresa y susto era su primo Alan el cual se acercaba para darle la rosa que habia recojido.
Ella grito del miedo, pensaba "me estare volviendo loca?" no es posible ver a mi primo, no ahorita.
El la abrazo y le dijo, todo estara bien krystal, ahora que has encontrado mi lugar especial se que todo estara bien tu ser. Recuerda que habra cosas que no seran muy buenas, pero mientras sigas viendo la vida con positivismo, los problemas y las crisis no te podran parar.
Te amo prima, fue algo que nunca te pude decir.
Ella solo escuchaba y sintio que por su mejilla corria una lagrima.
Apreto los ojos y cuando los volvio a abrir, estaba sola con la rosa en la mano.
Volteo a ver la rosa y vio la nota que habia dejado Alan en el asiento del columpio, sonrio por ultima vez.
Escucho a lo lejos la voz de su abuela…
Krystal estas aquí afuera?
Krystal tomo el sombrero del piso, se lo puso y corrio por el camino de piedras hacia la puerta, mientras caminaba por el laberinto, noto que camino habia seguido, para poder regresar algun dia y volver a encontrarse con Alan.
Salio del laberinto y vio a su abuela buscandola por la fuente.
Abuela aquí estoy…
Krystal camino hacia ella y la tomo de la mano, la llevo a la casa y le ofrecio un café.
Su abuela acepto y le dijo que su madre habia llegado por ella.
Se despidio de su abuela y salio hacia el automóvil, su madre la vio tan feliz y le pregunto pues que te ha pasado hoy?
Krystal solo respondio:
Jamas me lo creerias…

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